La maison nace del encuentro entre el couturier Marc-Antoine Barrois y el perfumista Quentin Bisch. Juntos trasladan al perfume una sensibilidad ligada a los materiales, las texturas y la construcción.
Perfumes que imaginan otros lugares.
Cada creación desarrolla una atmósfera propia a través de contrastes inesperados. Mineralidad, flores, maderas, cuero y notas verdes construyen paisajes olfativos contemporáneos y difíciles de confundir.
Desde Ganymede hasta Tilia, la colección mantiene una identidad coherente sin repetir una misma fórmula. El hilo conductor está en una forma conceptual y depurada de entender la perfumería.